Artículos sobre desarrollo personal, bienestar y crecimiento profesional
Cuando alguien decide aprender inglés, una de las preguntas más frecuentes es: "¿Realmente lo voy a utilizar?"
La respuesta depende del tipo de trabajo, pero también de las oportunidades que la persona quiera construir.
No todos los empleos requieren mantener conversaciones en inglés todos los días. Sin embargo, existen situaciones en las que esta habilidad puede marcar una diferencia importante.
Por ejemplo, durante un proceso de selección, una empresa puede valorar que un candidato sea capaz de comunicarse con clientes internacionales, participar en reuniones virtuales o comprender documentación técnica.
También es común encontrar cursos, certificaciones, investigaciones y materiales especializados que se publican primero en inglés. Quienes pueden acceder a esa información amplían sus posibilidades de actualización profesional.
En algunas organizaciones, el inglés también facilita la colaboración con equipos ubicados en otros países, la participación en proyectos internacionales o incluso la posibilidad de postularse para una promoción interna.
Esto no significa que aprender inglés garantice un mejor empleo. Lo que sí hace es ampliar el número de oportunidades a las que una persona puede acceder.
Por ello, puede ser útil preguntarse no solo si hoy necesitas el inglés, sino si será una herramienta importante para la trayectoria profesional que deseas construir.
Una herramienta para ponerlo en práctica
Haz este ejercicio.
Escribe el puesto o profesión que te gustaría desempeñar dentro de cinco años.
Después responde estas preguntas:
Si respondiste "sí" a una o varias preguntas, quizá el inglés no sea una necesidad inmediata, pero sí una inversión para tu desarrollo profesional.
Para reflexionar
Más que preguntarte si hoy necesitas el inglés, vale la pena preguntarte: ¿el profesional que quiero ser dentro de cinco años lo necesitará?